Diferencia entre kW y kWh, explicada fácil
Se confunden constantemente porque solo los separa una letra, pero miden cosas distintas: el kW mide potencia (la «fuerza» con la que un aparato consume en un instante) y el kWh mide energía (lo acumulado a lo largo del tiempo, que es lo que pagas). Entender la diferencia es la llave para leer tu factura y para usar cualquier calculadora de consumo eléctrico.
La analogía del grifo
Piensa en el agua: la potencia (kW) es lo abierto que está el grifo; la energía (kWh) es el agua acumulada en el cubo. Un grifo muy abierto poco tiempo puede llenar lo mismo que uno poco abierto durante horas. Un secador de 2 kW usado 15 minutos gasta 0,5 kWh; una bombilla de 10 W encendida 50 horas, también 0,5 kWh.
La fórmula que las une
energía (kWh) = potencia (kW) × tiempo (horas)
Por eso un radiador «de 2.000 W» no gasta 2.000 de nada por sí solo: gasta 2 kWh por cada hora que está a plena potencia. Multiplica por el precio de tu kWh y tienes el coste en euros. Nuestra calculadora hace exactamente esta cuenta.
Dónde aparece cada una en tu factura
| Concepto de la factura | Unidad | Qué es |
|---|---|---|
| Término de potencia | kW | Fijo: el máximo que puedes conectar a la vez |
| Término de energía | kWh | Variable: lo que realmente has consumido |
| Precio de la energía | €/kWh | El número que usas en las calculadoras |
Del término de potencia hablamos en detalle en la guía de potencia contratada; del precio del kWh, en qué es un kWh en tu factura.
Errores típicos que provoca la confusión
- Creer que un aparato «de 2 kW» gasta lo mismo lo uses 10 minutos o 3 horas.
- Comparar bombas de calor y radiadores por potencia en lugar de por energía consumida para el mismo calor.
- Confundir la potencia frigorífica de un aire acondicionado con su consumo eléctrico: un split de 3,5 kW frigoríficos consume en torno a 1 kW eléctrico. Tienes la conversión en la calculadora de BTU.
- Contratar más potencia (kW) pensando que así se paga menos energía (kWh): son conceptos independientes.
Hazlo con tus números
Coge cualquier aparato de casa, mira su potencia en la etiqueta y calcula lo que te cuesta al mes con la calculadora de coste de electrodomésticos. Es la manera más rápida de interiorizar la diferencia.